PR-25-2-1

Glosario de degustación

A continuación, encontraréis las definiciones detalladas de los descriptores de cata utilizados en el presente manual.

  • Acritud: Desagradable aspereza por exceso de ácidos.
  • Afrutado: Es un té que contiene el perfume de la uva madura y fresca. También se aplica al hallazgo de otras frutas.
  • Agotado: Que ha perdido sus características aromáticas, su finura, sus tonos frutales; que se siente plano y abatido.
  • Agrio: Sabor ácido, muy pronunciado, combinado con amargor, característico de algunos cítricos como el pomelo.
  • Amaderado: Matiz aromático que hace referencia a los árboles olorosos de algunos bosques. (cedro, sándalo, etc.)
  • Amargo: Las sustancias con sabor amargo pertenecen a la familia de los compuestos fenólicos o polifenoles. Su sensación amarga viene acompañada generalmente de astringencia y es difícil separar estas dos sensaciones.
  • Apagado: Opaco, insípido, falto de viveza.
  • Aromático: Té fragante, rico en aromas y gustos.
  • Áspero: Té con una fuerte presencia de taninos, lo que produce una sensación táctil en la boca.
  • Astringente: Sensación seca que no debe confundirse con lo amargo. Se percibe fundamentalmente en las encías (produciendo la impresión que se contraen las mucosas)
  • Aterciopelado: Sedoso, suave, meloso, que acaricia el paladar.
  • Avinagrado: Acético, echado a perder.
  • Balsámico: aroma punzante característico de muchas plantas medicinales (eucalipto, menta, regaliz, etc.)
  • Blando: Término utilizado para definir tés endebles, sin personalidad o faltos de carácter.
  • Brillante: Impresión visual que produce un té de perfecta limpidez, con reflejos cristalinos.
  • Caramelizado: Denominación de los olores y sabores propios de la caramelización del azúcar.
  • Carnoso: Té denso, espeso, que llena bien la boca.
  • Cedro: Término utilizado para describir el aroma un tanto perfumado de esta madera blanda.
  • Corto: Que queda muy poco tiempo en el paladar. No necesariamente de mala calidad.
  • Crudo: Falto de madurez y excesiva y acentuada acidez.
  • Cuerpo: Peso y volumen del té en la boca. Conjunto de sensaciones táctiles.
  • Débil: Té poco definido, pobre.
  • Delgado: Descripción de un té con carencias de sabor. Falto de cuerpo.
  • Delicado: Té poco robusto, pero agradable.
  • Denso: Té de cuerpo robusto, espeso y de mucha consistencia. Voluminoso.
  • Desequilibrado: Falto de armonía en su sabor y aroma.
  • Duro: Descripción de un té apretado entre sus componentes, con exceso de tanino o de acidez.
  • Equilibrado: Descripción aplicada a los tés armónicos, con exactitud entre todos sus componentes.
  • Especiado: Aroma y sabor a especias, sensaciones condimentadas.
  • Espeso: Con mucho cuerpo, recio, con color potente y denso.
  • Floral: Con aroma a flores. Puede ser de flores en general o de flores concretas, rosa, jazmín etc.
  • Fresco: Té joven que conserva la vitalidad y acidez.
  • Grueso: Té un tanto vulgar. Robusto y subido de color.
  • Herbál: Sensación que se percibe en la nariz y en la boca; el vino recuerda a la hierba recién cortada.
  • Joven: Término utilizado para describir los tés de cosechas de primavera.
  • Largo: Que deja una huella que perdura en la boca. Característica positiva.
  • Ligero: que no pesa en la boca. Liviano.
  • Límpido: Transparente.
  • Limpio: Ausencia de olores extraños o desagradables.
  • Maduro: tés pertenecientes a cosechas posteriores a la de primavera. Sabores evolucionados.
  • Malteado: con aromas cercanos al grano de cebada tostado (malta), utilizado en la elaboración de cervezas y whisky.
  • Meloso: Suave, agradable, sin aristas ni estridencias.
  • Metálico: Propiedad defectuosa en el té que recuerda gusto a metal. Puede o no ser provocado por indeseable contacto con elementos de metal.
  • Mineral: sabor que llega al té por el aporte mineral de la tierra de cultivo. No confundir con terroso.
  • Moho: Sabor indeseable debido a defectos de las hojas o al mal almacenamiento.
  • Opaco: Expresión que ejemplifica un té sin brillo. En nariz y boca, débil, falto de interés.
  • Oxidado: Que debido al contacto con el oxígeno, ha perdido sus cualidades gustativas y ha cambiado el color.
  • Pastoso: Que se adhiere al paladar.
  • Penetrante: Poderoso, de aromas potentes.
  • Redondo: Bien equilibrado, maduro, armónico, agradable al paladar, sin aristas.
  • Refrescante: Con agradable acidez que calma la sed.
  • Resinoso: aroma derivado de las maderas, con mayor contenido alcoholico.
  • Robusto: Término usado para calificar un té consistente. Con vigor, de cuerpo, redondo.
  • Seco: Cortante. Falto de vigor y lozanía.
  • Sedoso: Que tiene textura firme, pero suave al paladar.
  • Suave: Sedoso y aterciopelado, meloso, de tacto agradable.
  • Tánico: Astringente por una presencia excesiva de taninos.
  • Taninos: Sustancia natural en el té de acción curtiente.
  • Terroso: Que recuerda a tierra. Aroma entre tierra recién mojada y polvo.
  • Torrefacto: Es la sensación entre dulce y tostado del azúcar caramelizado.
  • Turbio: Aspecto poco transparente del té.
  • Velado: Poco limpio.
  • Verde: dicho de un té negro, que ha tenido una oxidación insuficiente.
  • Viejo: Con excesiva madurez. Falto de frescura.
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